Alemanes en la Puerta de Brandeburgo, Berlín, en 1989 (imagen de referencia) | Foto © Wikimedia Commons / Senado de Berlín
Alemanes en la Puerta de Brandeburgo, Berlín, en 1989 (imagen de referencia) | Foto © Wikimedia Commons / Senado de Berlín

Cachirulo y el Muro de Berlín


Publicado el Sábado, 9 Noviembre, 2019 - 06:35 (GMT-4)


Manolo Pombo fue un jardinero que cultivaba algunas de las mejores flores de La Habana hasta 1968, en que la ofensiva revolucionaria lo sacó del jardín privado donde laboraba y fue a dar, con su expediente laboral, a la fábrica de motores Amistad Cubano-Soviética, donde tuvo que jubilarse anticipadamente como mecánico de cloches, a causa del Parkinson.

Pombo, a quien los más cercanos llamaban Cachirulo, fue un revolucionario tardío, pero ejemplar. Militó en el Partido Comunista y fue jefe de Escuadra de ametralladoras en las Milicias de Tropas Territoriales. Resultó electo trabajador Vanguardia en varias ocasiones, participaba en todas las tareas del CDR de su calle, en los Sábados rojos y en los Domingos de la Defensa.

Cachirulo fue, además, diario lector de Granma, fiel seguidor del Noticiero Nacional de Televisión (NTV) y de los discursos de Fidel Castro, donde siempre encontraba inspiración y guía para sus acciones, como aquella vez en que comenzó a calentar, al sol, el agua con que se bañaba para ahorrar luz brillante en su cocina Pike.

No ad for you

Una vez jubilado, solía almorzar y comer en una fonda de su barrio que fue deteriorándose según avanzaba la revolución, desayunaba en casa y, según la tarea asignada, se vestía de miliciano o de obrero y recorría el barrio con su mano derecha temblando, mientras hablaba sobre problemas cotidianos con sus vecinos, a los que siempre pedía comprensión ante las dificultades causadas por el enemigo.

Manolo Pombo solo dudó dos veces de la viabilidad del socialismo. El 26 de julio de 1989, cuando Fidel le avisó de la posibilidad de que un día se despertaran con la noticia del fallecimiento de la URSS; y cuando supo por Miguel, veterano de la guerra de Corea con el ejército norteamericano y oyente de La Voz de las Américas y Radio Martí, de que había caído el Muro de Berlín.

Cachirulo estuvo esa mañana hablando largo y tendido con su amigo Miguel, que intentaba hacerle ver la inviabilidad del comunismo desde siempre, pero sin llegar a discutir ni a decir una palabra más alta que otra. Manolo Pombo se esforzaba por rebatir al ex combatiente de la Segunda Guerra Mundial y vecino fraterno, pero en esas dos ocasiones se fatigó hasta el extremo de pasar casi una semana sin su paseo matutino y meditando en silencio.

Como al octavo día, Pombo se vistió de miliciano y fue en busca del Secretario General de los militantes del partido de su barrio para plantearle una duda: un conocido mío –dijo– asegura que se ha caído el Muro de Berlín y los revolucionarios carecemos de la orientación precisa.

Al atardecer, Cachirulo era un hombre nuevo. Tras ducharse, se vistió con una camisa de cuadros y salió en busca de Miguel, a quien pidió conversar en privado y, mirando a todos lados, le confesó: Coreano, tú tenías razón. Los traidores derribaron el Muro de Berlín, pero ya están arrepentidos porque tuvimos que levantarlo para que los trabajadores de Berlín Oeste no corrieran a refugiarse al otro lado del muro, y ahora se ha formado tremendo corre corre…

…Esto es confidencial: Fidel ha creado una comisión para que evalúe las imágenes antes de enseñarlas en el noticiero y en los periódicos. Creo que nos pasarán un video a los militantes. Tiene que ser muy triste ver a esos obreros alemanes, explotados por el capitalismo corriendo a refugiarse en la RDA. Del carajo, Miguel, yo te digo a ti…

Artículo de opinión: Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de CiberCuba.

Contribuye con CiberCuba

Como tú, miles de cubanos leen y apoyan el periodismo independiente de CiberCuba. Nuestra independencia editorial comienza por nuestra independencia económica: ninguna organización de ningún país financia CiberCuba. Nosotros hacemos nuestra propia agenda, publicamos nuestras opiniones y damos voz a todos los cubanos, sin influencias externas.

Nuestro diario se ha financiado hasta hoy solamente mediante publicidad y fondos propios, pero eso limita lo que podemos hacer. Por esto pedimos tu ayuda. Tu aporte económico nos permitirá hacer más acciones de periodismo investigativo y aumentar el número de colaboradores que reportan desde la isla, mientras conservamos nuestra independencia editorial. Cualquier contribución, grande o pequeña, será muy valiosa para nuestro futuro. Desde solo 5$ y con solo un minuto de tu tiempo puedes colaborar con CiberCuba. Gracias.

Contribuye ahora

Carlos Cabrera Perez

Periodista de CiberCuba. Ha trabajado en Granma Internacional, Prensa Latina, Corresponsalías agencias IPS y EFE en La Habana. Director Tierras del Duero y Sierra Madrileña en España.

Comentarios


¿Tienes algo que reportar? Envíalo a CiberCuba:

editores@cibercuba.com 
 +34-962-353-194


Recibe todo el contenido de CiberCuba sin censura por Telegram:

CiberCuba en Telegram


Carlos Cabrera Perez

Periodista de CiberCuba. Ha trabajado en Granma Internacional, Prensa Latina, Corresponsalías agencias IPS y EFE en La Habana. Director Tierras del Duero y Sierra Madrileña en España.

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.